Más sobre el tema de Rojas-Ampuero

Escrito el 12 de agosto en Twitter, bajo el impulso de la indignación.
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Para M. Rojas exponer en un museo los crímenes contra la democracia y contra la humanidad de la dictadura de 1973-89 es un "uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional". Del nivel del diputado UDI Urrutia. ¡Y Piñera lo nombra ministro de cultura!

El Museo de la Memoria no es "una manipulación de la historia". Presenta una historia terrible, que hay que conocer para que no se repita. M. Rojas y R. Ampuero son parte de la pretensión deleznable de culpar a las víctimas de las acciones de sus victimarios.

Lo que Piñera busca al poner a personajes menores como Ampuero y Rojas como ministros es agredir a la izquierda. Al nombrar en Salud a un cómplice del encubrimiento del asesinato de Frei, agrede su memoria y a quienes comparten sus ideas. Demasiada soberbia gratuita.

Los que hicieron trizas la democracia fueron los que prepararon, ejecutaron y/o apoyaron un golpe de Estado sanguinario, ¡no los que se opusieron a él! ¡Hasta cuando tanta distorsión histórica y moral!

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Agrego que el tema no es tanto que existan estos personajes conversos, capaces de ser más furibundos que la extrema derecha para ganar puntos entre los poderosos 
a los que decidieron servir (incluyendo escribir novelitas sobre Allende o hablar en Suecia contra la inmigración), o que existan médicos que fueron cómplices de crímenes, sino que Piñera los nombre ministros o subsecretarios. La derecha en Chile no tiene remedio en su falta de respeto a los principios republicanos más elementales.

Y si hay algo que es especialmente inaceptable es, ya que no se pueden negar los crímenes a estas alturas, sostener que el hecho que se cometieran, desde el bombardeo de La Moneda en adelante, fue responsabilidad de la izquierda. La responsabilidad de los crímenes es de los criminales, no de las víctimas de los criminales, por ineficaces que hayan sido estos últimos o equivocados que hayan estado en sus propósitos políticos. Esa es harina de otro costal. El derecho penal reconoce como asesino al asesino, jamás al que lo haya supuestamente provocado. Todo lo que se diga en otro sentido no es explicar, es pretender justificar crímenes, en este caso contra la humanidad, los más graves que se pueda imaginarMás sobre el tema de Rojas-Ampuero en frases breves escritas en Twitter


13 de agosto

@tere_marinovic: "Una pregunta simple: si alguien visita el museo de la memoria, entiende por qué razón se produjo el Golpe, o cree que fue algo así como un antojo de las FFAA?

En respuesta:

¿Usted pretende decir que no hubo un diseño de A. Edwards y buena parte de la oligarquía económica y la ultraderecha, junto a Nixon-Kissinger, para impedir que Allende asumiera el gobierno en 1970? ¿Y derrocarlo apenas pudieran? No está en el Museo, fíjese. No es su función.

Bien la salida de Rojas. Lección: en la esfera pública republicana cabe asumir todas las consecuencias de la verdad histórica e inclinarse con respeto frente a los que sufrieron. Es lo menos para reparar en lo que se pueda el daño humano y social enorme provocado por la represión


14 de agosto

Ampuero: "el Museo de la Memoria no explica bajo qué circunstancias estalló el horror que condenamos”. El golpe tiene por origen las reformas de Frei y Allende, intolerables para la oligarquía, que decidió terminar con la democracia. Y EE.UU. no toleró que Allende gobernara.

Los responsables del golpe de 1973 fueron la derecha, la DC pro norteamericana y el gobierno de Estados Unidos. La izquierda no fue capaz de crear las condiciones para mantener un acuerdo con la DC y no polarizar a los sectores medios, pero fue víctima y no causante del golpe.

Las FF.AA actuaron como ejecutores del golpe y de la represión dirigidas por un alto mando circunstancial de extrema derecha. No olvidemos a los generales Schneider y Prats, al almirante Montero, al general Sepúlveda Galindo, constitucionalistas y demócratas como muchos otros.

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