miércoles, 29 de noviembre de 2017

Piñera promete 600 mil empleos: algo no calza



En el gobierno de Piñera, entre marzo de 2010 y marzo de 2014, se crearon, según los datos del INE, un total de 969 mil empleos, con un crecimiento de 14% del volumen de empleo en el período. El empleo se crea básicamente según aumente la producción. El PIB, según el Banco Central, aumentó en 22.8% en el gobierno de Piñera. La elasticidad producto/empleo (es decir, en la jerga del análisis económico, los empleos creados por cada unidad adicional de producto) fue de 0.61, una cifra superior al promedio de más largo plazo, que ronda por el 0.5.

En el gobierno de Michelle Bachelet (para hacer posible la comparación de cuatro años tomamos el tercer trimestre de 2013 y el tercer trimestre de 2017, última cifra disponible) se han creado 531 mil empleos, es decir crecieron en 6.8%. La economía creció en el mismo período en 7.9%. Por tanto, la elasticidad empleo/producto subió a 0.86. Dicho con otras palabras, el crecimiento se hizo más intensivo en empleo.

Paréntesis: parece una buena cosa que se creen más empleos para cada unidad del crecimiento de la producción. Y lo es, ciertamente para las personas que han conseguido empleo. Pero, de nuevo para el análisis económico, ¡esto representa una caída de la productividad del trabajo! Se necesita más trabajadores para producir lo mismo. Decida usted cuál de las dos caras de la moneda le parece más satisfactoria. Lo razonable es sostener que en el corto plazo y en la parte baja del ciclo, por ejemplo cuando la economía chilena ha sufrido un fuerte choque externo como con la caída del precio del cobre entre 2012 y 2016 y un desplome de la inversión minera durante todo el gobierno de Michelle Bachelet , por razones estrictamente externas que nada tienen que ver con las reformas, es bueno que el empleo no se haya resentido en demasía. Y a pesar de que el crecimiento anual promedio del PIB bajó a menos de la mitad. En el largo plazo, más vale aumentar la producción por trabajador, porque así se incrementa la posibilidad de ampliar los ingresos de la mayoría. Esta posibilidad es mayor si existen mecanismos no asimétricos de negociación salarial periódica entre empleadores y trabajadores y además mecanismos redistributivos a través del sistema de impuestos-transferencias, y menor si no existen..

Sigamos. Piñera ha dicho que el empleo en su eventual futuro gobierno va a crecer en 600 mil empleos. Aclaremos en primer lugar que el empleo público (plantas y contratas) es el 3% del empleo total, de modo que no va a ser el gobierno el que va a crear esos empleos, sino los demás agentes económicos, es decir básicamente las empresas y las familias. Piñera ha dicho que durante su eventual futuro gobierno la economía crecerá más o menos como durante su gobierno de 2010-14. Con una elasticidad producto/empleo de 0,5%, se debieran crear unos 900 mil empleos, y no 600 mil. Entonces pueden estar pasando dos cosas: o bien Piñera calcula una fuerte caída de la intensidad de la creación de empleo, respecto de lo cual no se avizoran factores que la justifiquen, o bien sus cálculos reales de crecimiento son muy inferiores. Sería interesante que se nos aclarara este punto, porque si no se debe concluir que la promesa de reactivación de la economía por arte de magia ni siquiera está considerada en sus propios cálculos. La economía se reactiva en el corto plazo, cuando hay capacidad ociosa de producción, aumentando la demanda interna, y en el largo plazo aumentando esa capacidad de producción con más inversión pública y privada. Nunca por arte de magia.