Luis Valenzuela y Mauricio Jorquera en la memoria


Veo la lista de los institutanos que murieron en manos de la dictadura, a los que se rendirá un muy merecido homenaje el jueves 27. 

Reconozco dos nombres que me son cercanos, Luis Valenzuela Leiva y Mauricio Jorquera Encina. 

Luis fue candidato del MIR a la FESES en 1972 y fue jefe de la dirección de estudiantes secundarios del MIR en 1973, con 19 años. Luis (Leonidas, como le decíamos) era afable, tranquilo, muy capaz, organizado. Dirigía ese grupo -del que también formaban parte Mauricio Jorquera e Ignacio Vidaurrázaga por los liceos públicos, Ricardo Pizarro por los estudiantes vespertinos (dirigía la Federación de Estudiantes Vespertinos, Fevenoch) y yo mismo por los estudiantes particulares (dirigía un Frente de Izquierda de Estudiantes Particulares, FIEP)- de una manera cordial y dedicada. En esos meses prestábamos un apoyo crítico, en medio de una situación convulsionada, a la iniciativa de la Escuela Nacional Unificada, que habíamos discutido en profundidad junto al representante de la Comisión Nacional Estudiantil del MIR, Sergio Riffo (también desaparecido). Habíamos acordado respaldarla por los avances potenciales hacia una educación más igualitaria que entrañaba. El proyecto finalmente nunca fue presentado al Congreso y terminó retirado de su agenda por el gobierno, aunque la oposición mantuvo la presión insurreccional en liceos y colegios. 

En el grupo, Mauricio Jorquera (el chico Pedro, como le decíamos), con sus 17 años, destacaba por su inteligencia, su oratoria y vehemencia tranquila, y también por su cordialidad. 

En el tráfago de actividades y tensiones, no lográbamos coordinar mucho, salvo ser parte de todas las movilizaciones. Con frecuencia andábamos por la Alameda y los alrededores del Instituto Nacional y la Universidad de Chile y con más de algún gas lacrimógeno en el ambiente. La derecha secundaria dirigida por Allamand y la DC por Salazar y Artaza estaban en la calle periódicamente y nosotros los confrontábamos e intentábamos impedir que los liceos y colegios se sumaran al paro indefinido conducente al golpe de Estado que promovían. En agosto de 1973, en la Alameda a la altura de la Iglesia San Francisco, por la tarde-noche, avanzamos algunas decenas de militantes del FER hacia un grupo de manifestantes que ocupaba la calle a una cierta distancia. Sonaron disparos. A dos metros de donde corría hacia los manifestantes cayó baleado en el cuello Mauricio y rápidamente fue evacuado hacia la Posta Central. Se recuperó. 

Pero el 5 de agosto de 1974, cuando cumplía 19 años, Mauricio fue detenido en la calle por una delación de la "flaca Alejandra". Fue visto en Londres 38, Cuatro Álamos y José Domingo Cañas, en malas condiciones. Luego nadie que no fueran los agentes de la represión lo vio más. Fue parte de la lista de los 119 publicada en un vergonzoso montaje periodístico de la cadena mercurial el 24 de julio de 1975. 

Luis fue detenido a los 21 años el 10 de enero de 1975, luego de pasar ese día donde una tía señalando que era seguido por agentes de la represión. Nadie supo las circunstancias de su detención. Nadie lo vio más, salvo los agentes de la represión.

Tenían una vida por delante. Hubieran sido seguramente figuras destacadas en la política. Pero no supimos más de ellos. Salvo de su valentía y entrega. Y de su ejemplo imperecedero de consecuencia en la lucha larga por más justicia y más libertad. Solo cabe inclinarse ante su memoria. En mi caso con emoción.