miércoles, 19 de noviembre de 2008

Entrevista en "El Mostrador"

Gonzalo Martner y las turbulencias en el PS
“El género epistolar no me parece un mal método”

El economista y laguista acérrimo está a punto de partir a España como nuevo embajador de Chile en ese país. En esta entrevista analiza la contingencia y es extremadamente cuidadoso al comentar la posición actual del timonel Camilo Escalona, luego del debilitamiento político que le provocó la casi segura bajada de José Miguel Insulza de la presidencial.

Por Pablo Basadre

A 15 días de iniciar una nueva etapa en su carrera política como embajador de Chile en España, el ex presidente del PS habla con El Mostrador sobre la contingencia política y saca cuentas alegres luego de saber que el ex presidente Lagos está dispuesto a presentarse a las primarias que elegirán al candidato de la Concertación. Martner, quien siempre ha levantado el nombre de Lagos, comenta el momento que atraviesa el timonel de su partido, Camilo Escalona, y justifica las condiciones que puso el ex mandatario en su carta al anunciar su disposición para ser candidato. Sobre la nueva moda del género epistolar en la política, dice que le parece un buen método.

-¿Cree que el PS soportaría en estos momentos una fractura como la que vivió hace poco la Democracia Cristiana con la salida de Soledad Alvear?

-Personalmente no le desearía ninguna crisis al PS. Estamos en un momento en el cual, después de las elecciones municipales, se han ido decantando las opciones presidenciales y lo que se necesita ahora es que el partido discuta con su gente muy a fondo las opciones programáticas para el próximo gobierno. Realizar un balance a fondo de los hechos en los últimos años y que se tome una decisión sobre asuntos importantes como un royalty a la actividad minera; si vamos a apoyar una reforma tributaria; una reforma laboral; si vamos a fortalecer o no la educación pública.

-¿Qué opinión tiene de la “operación política” que denuncia un diario por parte del PPD para desbancar al presidente de su partido?

-Creo que aquí hay un medio de comunicación que se especializa en hacernos pelear entre nosotros. En los años ‘60 ya se dijo: El Mercurio miente.

-¿Concuerda con algunos militantes de su partido en que Camilo Escalona está pasando por un momento político complicado, con Insulza prácticamente afuera de la carrera presidencial y calificado de “delirante” por el presidente del PPD, Pepe Auth?

-Como contribución de mi parte a la creación de un nuevo clima interno en el partido, no voy hacer comentarios sobre eso. Dada mi nueva condición de diplomático, con mayor razón.

-¿Cómo observa el juego político en este periodo, sobre todo luego del cambio de Lagos y su apertura a participar en una primaria?

-La Concertación debe tener claro que la derecha puede ganar en la próxima elección, pero si hacemos las cosas bien y tenemos un acuerdo de inclusión con la izquierda extraparlamentaria, podemos ganar nosotros también. Es decir, hay un escenario abierto. Tenemos que ser capaces de convocar a la gente e incluir en una primaria no sólo nombres sino que también temáticas programáticas. Invitar a los ciudadanos y ciudadanas a participar en ese proceso. A mi juicio ese proceso podría implicar no sólo a un millón 300 mil personas, como lo fue la primaria que se realizó hace una década, sino que podría convocar a mucha más gente, un proceso participativo para dirimir programáticamente una candidatura.

El género epistolar y la operación PPD

-¿A su juicio es un error que los principales nombres del llamado progresismo de la Concertación se manifiesten a través de cartas desde París y Washington?

-No, yo tengo otra opinión. Creo que poner las cosas negro sobre blanco tiene un inmenso mérito, pues se hace participe a la gente. Así uno u otro opina y no queda todo encerrado en una declaración rápida o entre cuatro paredes en una reunión. No me parece un mal método. Evidentemente queda una etapa, que tiene que ver con las clarificaciones. Y después vendrá otra, que será innovar, imaginar nuevos mecanismos para poner en manos de la gente las posiciones.

-¿Qué le pareció la carta de José Miguel Insulza? ¿la interpreta como una bajada de la carrera presidencial?

-Las personas saben lo que pienso. Hace dos años y medio dije públicamente que creo que la mejor carta para representarnos en un próximo gobierno es el ex presidente Lagos. Sin embargo, creo que la carta de José Miguel Insulza es un acto de honestidad política, comparto ciento por ciento su apreciación y creo que es muy clarificadora. De una estatura política que, en este caso, una vez más la está demostrando. Extremadamente interesante lo que plantea.

-¿La carta demuestra el daño que algunos afirman le hizo a la carrera presidencial de Insulza la cercanía con el senador Escalona?

-No me corresponde hacer ese juicio. Pero quienes la leyeron pueden sacar sus propias conclusiones.

-¿Qué le parece el senador Eduardo Frei como candidato?

-Es algo que tienen que apreciar quienes desde el mundo de la DC se sienten representados por una u otra figura. El ex presidente Frei es una persona respetable y su candidatura es legítima, como alguien que está afincado en la Concertación. Pero quienes somos parte de la izquierda democrática chilena, que tiene una historia y una tradición distinta, buscamos ser representados por quien forma parte de esa tradición y de esa cultura política.

-¿El escenario de crisis económica a quién le conviene más desde el punto de vista electoral, a Lagos o a Piñera, presentado por la derecha como un gestor de empresas exitosas?

-En primer lugar, Piñera no es un gestor de empresas, es dueño de un amplio portafolio bursátil. Sería muy útil transparentar ante los ciudadanos, por ejemplo, cuánto dinero ha perdido Piñera desde el mes de septiembre de 2008 hasta ahora. Porque él es un jugador de casino y en los casinos se gana, pero también se pierde. Lagos enfrentó una difícil situación que fue recuperar a Chile de la Crisis Asiática y salió fortalecido.


lunes, 10 de noviembre de 2008

Sobre inscripción automática

En "El Mostrador" se publica el artículo del que se extracta lo que sigue:

"Pese a que en su programa de gobierno 2005 Sebastián Piñera abogaba por la aprobación de un proyecto de inscripción automática y voto voluntario, en agosto pasado su bancada rechazó la iniciativa. En conjunto con la UDI, RN se negó a aprobar el proyecto que establecía la inscripción automática para los mayores de 18 años y los extranjeros avecindados por más de cinco años en Chile, y derogaba la multa que sanciona a quienes no concurran a sufragar.

El argumento de RN para justificar su sorpresiva voltereta fue que el compromiso era aprobar la inscripción automática y el voto voluntario, y el proyecto del gobierno dejaba abierta la posibilidad de que mientras la inscripción era automática se mantenía indirectamente la obligatoriedad de sufragio. Pero la lectura que se hizo en el oficialismo fue que Piñera no quiso arriesgar la unidad de la derecha aprobando la iniciativa gubernamental. Ello, porque en mayo circuló profusamente un documento elaborado por el gurú electoral de la UDI, Andrés Tagle, en el que el experto planteaba que "la propuesta de inscripción automática y por tanto obligatoria, permitiría la inscripción de millones de jóvenes, lo que sería una ventaja para la Concertación, quien contaría así con muchos más electores inscritos, en un grupo que le es más favorable en adhesión".

Ahora que desde Chile el mundo político observa con envidia el efecto que produjo en la ciudadanía estadounidense la candidatura de Obama, surge con más fuerza la idea de rejuvenecer el padrón. Es por ello que Auth sostiene que "nuestra idea es que se envíe el proyecto tal cual lo propone la presidenta Bachelet. La idea de ella, que es algo que hemos hablado, es la inscripción automática y el voto voluntario. Estoy seguro que los 3 millones de jóvenes lo agradecerán".

Ampliar la base democrática

En la misma línea, el diagnóstico del ex timonel del PS, Gonzalo Martner, es que desde hace años "viene cayendo el número absoluto de votantes" en Chile y que en este contexto es imprescindible optar entre "una democracia envejecida y restringida o joven y participativa". A su juicio esa es la disyuntiva que debe resolver la clase política. Para del ex dirigente socialista "expandir el voto es un tema de principios" y no de cálculo electoral.

En este escenario, dice, "es tanto mejor que el próximo año se jueguen la posibilidad de seducir a los jóvenes" y "ampliar la base democrática" , que dejarla tal como está. En relación a las reservas de la oposición frente a este fenómeno, Martner especula que ello se debe a la naturaleza del sector, porque a su juicio la actual "es una derecha hereditaria del voto censitario".