lunes, 12 de septiembre de 2005

La elección de 2005



La Concertación se presenta ante los ciudadanos con optimismo. Contamos con un Presidente y un gobierno exitosos. Contamos con una coalición que ha renovado su compromiso de ofrecer a los chilenos una candidatura única y un pacto parlamentario que sustente a un nuevo gobierno de progreso para Chile encabezado por primera vez por una mujer, Michelle Bachelet.Se abre una nueva etapa. Superaremos los errores cometidos, porque no debemos ser autocomplacientes. Miraremos el futuro como aquello que todavía no se ha hecho, o no se ha logrado hacer. Y como aquello que debe corregirse cuando no se ha hecho bien.
Los que tenemos convicciones progresistas y de izquierda seguiremos trabajando, por que es nuestra razón de ser, por redistribuir el poder desde los dueños de la riqueza a los trabajadores y los que menos tienen, desde el centro a las comunas, desde los hombres a las mujeres. Y por consagrar para el bicentenario un nuevo Estado Democrático y Social, de participación y de libertades, con una cultura de defensa y promoción de los derechos humanos, con lucha transversal contra las discriminaciones de género, étnicas, de orientación sexual y etáreas, abriendo una nueva etapa de descentralización y terminando con el ilegítimo sistema binominal que no permite como corresponde la representación de todos y los altos quorums en la aprobación de las leyes que protegen los intereses de los privilegiados.
La era de la economía digital y del conocimiento hace posible imaginar el acceso de todos al desarrollo en plazos abordables si se hacen las cosas bien, mediante la extensión de los servicios y bienes públicos, la consagración de nuevos derechos sociales y la redistribución de los ingresos y las oportunidades. La eficiencia en la producción de bienes y servicios debe estar acompañada de la responsabilidad social de las empresas y de la igualdad de oportunidades económicas, especialmente de la micro, pequeña y mediana empresa, con pleno respeto de los derechos de los trabajadores y protegiendo el medio ambiente, con un mayor espacio para la economía social y solidaria. Esto no significa que no haya que cuidar la estabilidad macroeconómica, que entre otras cosas nos permite tener una regla fiscal contracíclica que cautela el gasto social. Una activa estrategia de crecimiento debe fomentar la infraestructura y polos de competitividad con sustentabilidad ambiental y creciente incidencia tecnológica y de innovación, destinada a crear más empleos.Trabajaremos para ampliar la cobertura preescolar, reformar con audacia nuestro sistema educacional para hacerlo más integrado socialmente, con escuelas básicas y medias efectivas y exigentes en base a una mejor convivencia escolar, con pedagogos recapacitados en las disciplinas básicas. Trabajaremos para mejorar la calidad de la educación superior pública, para ampliar el acceso a ella con más créditos y becas y para establecer una certificación rigurosa de la educación privada. Trabajaremos para que en toda familia de bajos ingresos haya al menos un miembro con empleo o beneficiándose de un período de capacitación. Daremos prioridad a la incorporación de la mujer al trabajo (facilitando el acceso a salas cunas y jardines infantiles y al trabajo de tiempo parcial) y a la creación de empleo juvenil. Nuestra afirmación es que el trabajo decente en base a derechos laborales efectivos no es enemigo del empleo, sino que lo fortalece.
Trabajaremos para incrementar la protección social con un fondo solidario en salud, priorizando la salud primaria. Trabajaremos para extender la cobertura de las pensiones, garantizar una tasa de reemplazo apropiada y ampliar la pensión mínima y la asistencial de acuerdo a las posibilidades del país. La reforma a las pensiones deberá introducir un pilar solidario en el sistema. Trabajaremos para incorporar al programa Chile Solidario un sistema de Ingreso Mínimo Familiar que haga realidad que ninguna familia quede al margen de una vida digna.
En el marco de una nueva etapa descentralizadora, trabajaremos por crear una Autoridad Metropolitana para nuestra región y aumentar la calidad de vida y la seguridad, con un urbanismo integrador, con más viviendas sin deuda y nuevos equipamientos colectivos en los barrios, especialmente los de vivienda social, con más cultura, deporte y recreación, extendiendo el plan cuadrante y luchando eficazmente contra la delincuencia y contra las causas de la delincuencia.
En la etapa que viene invitaremos a las chilenas y chilenos a soñar con el futuro más humano, más democrático y más justo que se merecen.

viernes, 9 de septiembre de 2005

Después de la negociación parlamentaria

Terminó la negociación parlamentaria y, por tanto, una de las etapas necesarias del proceso político en curso. No fue bueno lo inutilmente prolongado de un procedimiento enojoso que sustrae decisiones a la soberanía popular y las traslada a las direcciones partidarias, y dicho sea de paso no existiría si nuestro sistema electoral fuera proporcional. No fue bueno el ambiente de división en el campo progresista, tampoco las recriminaciones en la sexta región y la incapacidad demostrada por las directivas partidarias para llegar a acuerdo. Fue bueno que Michelle Bachelet arbitrara la decisión final y demostrara su liderazgo, y sobre todo que esta etapa terminara de una buena vez.
Ahora la tarea es restañar heridas, minimizar roces, terminar de definir la plataforma programática para 2006-2010 y dar una batalla electoral que permita elegir en primera vuelta a Bachelet, y dotar a su gobierno de una mayoría parlamentaria, doblando en el máximo de distritos y circunscripciones.
Las anteriores etapas tampoco fueron fáciles, como la opción por Michelle Bachelet en el Partido Socialista, luego en el bloque progresista, finalmente en la Concertación. La continuidad y sobre todo el cambio que ella representa tuvieron, sin embargo, una invariable adhesión en la sociedad, lo que ha terminado por consagrar su liderazgo no tradicional en la esfera política.En Chile se va abriendo una nueva etapa. No la de Eugenio Tironi, que en una sorprendente entrevista el domingo 11 de septiembre en La Tercera da por terminada una época de la Concertación, que en su imaginación e interés el entendía como supuestamente transversal en tanto articulada por el ...Mapu. Tironi ya termina de confundir sus circunstancias y opciones personales con las realidades de estos años. Creer que la reflexión del PDC y del PS acerca de la crisis de 1973 y la decisión política de ambos partidos de fundar una coalición de gobierno de largo plazo, y que persistan en ello junto a PPDs y radicales más allá de quienes circunstancialmente encabecen sus directivas, no tiene que ver con decisiones históricas capaces de dejar huella prolongada en el tiempo y de reoxigenarse periódicamente, sino con la biografía de 4 o 5 ex militantes del MAPU, es de un narcisismo a estas alturas divertido.Creer que porque en la coalición y en la sociedad son cada vez más mal vistos los ex funcionarios públicos devenidos en lobbystas al servicio de intereses económicos poderosos, entonces la coalición estaría en peligro y el gobierno de Bachelet tendría bases frágiles por ausencia de los mapus que poseen la magia de la transversalidad, es ya risible, a la vez que constituye una ofensa gratuita para los militantes del Mapu que hace ya muchos años se integraron a militar lealmente en otros partidos. Y acusar al bloque progresista de estar envalentonado en sus supuestas reivindicaciones laicas, es simplemente tratar de construir un fantasma para atacar mejor al sector con el que Tironi ya no se identifica...aunque paradojalmente señala que él no tiene problemas en adherir a ambos. En la Concertación hay un centro humanista cristiano y un bloque progresista y de izquierda, cuyo entendimiento es la clave de su existencia y que se construyó desde siempre sin necesidad de intermediarios. Si a Tironi no le fue bien en la precandidatura que apoyó, que saque sus conclusiones sin echarle la culpa al empedrado. Por lo demás no es ningún drama para nadie.
También en este proceso reciente se manifiestan intentos de control aparatista y sectario en el partido de la candidata, episodios como la no renovación de la candidatura parlamentaria de José Antonio Viera-Gallo y otros eventos poco inteligentes, poco serios y destinados al fracaso en cortos plazos, como ya se viene demostrando. Pero eso nada tiene que ver con la siembra de inquietudes que pinta Tironi sobre el futuro de la Concertación.La vocación de poder enfermiza y apolítica de algunos se junta con el individualismo extravagante de otros, pero no son estos árboles que puedan esconder el bosque de un futuro inmediato desafiante y promisorio. Este se basa en el éxito del gobierno del Presidente Lagos, sin perjuicio de sus errores (que, como las brujas, de haberlos los hay). Y también se sustenta en el cambio que poco a poco, pero de manera firme y clara, va desarrollando Michelle Bachelet en los estílos políticos y en las tareas que le plantea a la democracia chilena.
Demos vuelta la página irremediablemente enojosa, mientras no logremos cambiar el sistema electoral, de las negociaciones parlamentarias y trabajemos con entusiasmo para seguir llenando las nuevas páginas de futuro que miles y miles de ciudadanas y ciudadanos están escribiendo, futuro por supuesto innovador pero que rescata y proyecta los valores republicanos de siempre. De ahí su fuerza y consistencia, aunque no falten los pajarillos de mal agüero a los que no hay que permitir instalar malos climas, y menos en primavera.